miércoles, 5 de septiembre de 2007

Querido Nico...

Has sido muy rápido, no me ha dado tiempo a tocarte y volver a decirte "¡tú la llevas"!
¡Hey! ¿te acuerdas qué divertido hacer ruidos de animales? qué bien te salía el rugido del león, parecía de verdad, y yo me tronchaba cada vez que lo hacías.
¡Vaya golpes con los muebles jugando todos a "tinieblas" en mi cuarto!

Aún echo tomate frito a los espaguetis carbonara, y eso que nos peleamos la primera vez que te ví hacerlo...pero me los diste a probar.

Maldito campamento Calasanz, qué mal lo pasamos, parecían militares, y cómo lloramos cuando nuestros padres se fueron el día de visita, pero nos dejaron juntos.

De pequeños eras mi gran amigo, y durante muchos años estabas día a día conmigo. Aunque cuando nos hicimos mayores cada uno tomó un rumbo y no hemos mantenido demasiado contacto, siempre hemos sabido que estábamos ahí.

Ahora te has ido, pero sé que, de algún modo, siempre estarás aquí. Sé feliz allí donde estés... descansa en paz.

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